Desarrollo local versus Globalización
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Desarrollo local versus Globalización

protest-455717_1280Es el  concepto de desarrollo local  contrapunto a la globalización.?
Cuando imaginamos como vivían comunidades del interior de la península hace más de un siglo, cuando las comunicaciones eran prácticamente imposibles, suponemos que todo lo que necesitaban debían producirlo en un entorno muy próximo, casi todo no más allá de la comarca. Así recuerdo como mi abuelo me contaba como se fabricaban sus propios balones, sus canicas o sus muñecas. Seguramente ese es el concepto mas puro de desarrollo local, el impuesto por la incomunicación.
Poco a poco mejoraron las comunicaciones, los caminos se tornaron carreteras y después autopistas, los carros estupendos camiones,  y esos pequeños y aislados pueblos pasaron a estar comunicados con otros de la provincia e incluso de casi toda la península. Y claro ya el balón, la canica y la muñeca se traían  de sitios donde la manufactura estaba más avanzada o la materia prima requerida estaba próxima. Debió ser entonces cuando surgió la especialización de las zonas, así los juguetes dejaron de hacerse en pequeños talleres artesanales de la comarca para fabricarse en  industrias del Levante español, o las abuelas dejaron de blandir cueros para hacer zapatos y se compraban  en Arnedo. Todo el mundo apreció en ello un gran avance porque el juguete era mejor y los zapatos ni te cuento.

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¡Es un gran avance! Expresó el alcalde del pueblo de mi abuelo cuando su tienda se inundó de juguetes para los chicos. Sin embargo el señor Lucas el botero (fabricaba botas  para el vino, zapatos para el invierno y cinturones para que no se nos cayeran los pantalones), se levantó la boina y dijo a su hijo que se marchara a Ávila a buscar trabajo porque el negocio ya no daría para todos.
Y efectivamente y de esta manera,  los pueblos perdieron las pequeñas artesanías locales. Que me acuerdo yo de la fábrica de gaseosas que había en mi pueblo, debió de ser el antecedente de la coca cola pero en desarrollo local. Esos artesanos y sobre todo sus hijos, emigraron a las ciudades próximas para ser operarios de fábricas que hacían refrescos, zapatos y los repartían por las ciudades de alrededor.
Esta mejora de las comunicaciones se cargó el desarrollo local rural entendido como diversidad, es decir la posibilidad de encontrarte  en un mismo pueblo al agricultor, al molinero, al panadero, al zapatero, al transportista,etc. Pero claro merecía la pena porque pasamos a tener de todo a precios razonables. Recuerdo que mi madre me contaba como los Reyes magos le dejaban una naranja como regalo, pues era algo extraordinario que no podría volver a comer hasta el próximo año si se portaba bien.
Las comunicaciones a lo largo del pasado siglo XX, no dejaron de mejorar y con ello hemos ido viendo como las cosas se producen cada vez mas lejos, y nosotros con buenos niveles económicos compramos cada vez más barato y encantados.
Pero claro todo no podía ser bueno, como la producción se ha trasladado a países remotos, tenemos mucha gente parada. Al producirse  lejos las cosas se traen súper empaquetadas y nos producen un montón de residuos que nos proporcionan un gasto de gestión  muy importante.  Como se produce muy lejos, los productos frescos los hemos sustituido por los conservados gracias a  químicos que nos producen enfermedades
No tengo ni idea de economía, pero creo que a pesar de todos los conservante E-230  que  debo tener flotando sobre mi escaso cerebro,  una cebolla producida en la remota China, traída desde allí, distribuida por los grandes almacenes y puesta en mi casa por una empresa de reparto de la compra, no puede ser mas barata que una cultivada por mi vecino Rogelio en su huerta, y por supuesto no puede ser mas fresca, ni ofrecerme mas garantía sanitaria. Sin embargo se empeñan en demostrarme lo contrario.
Mirad, soy poco inteligente para descubrir donde está el engaño, pero mi sentido común de castellano viejo me dice que:
                      “NADIE DA DUROS A PESETA”

 

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